Una semana más, continuamos explicándoos algunas de las principales terapias de intervención psicológica. Hoy es el turno de la terapia cognitiva focal. Si te perdiste la entrada anterior y quieres saber qué es exactamente la terapia cognitivo-conductual, pincha aquí.

La terapia cognitiva focal

La terapia cognitiva focal o focalizada es un tipo de aproximación terapéutica que se centra en la identificación y modificación de la creencia desadaptativa relacionada con la interpretación catastrófica de los síntomas, que genera y mantiene el trastorno de pánico. Podríamos decir, por tanto, que se podría tratar de una reestructuración cognitiva focalizada o específica de la creencia catastrófica asociada al síntoma fisiológico.

Resulta importante en este punto recalcar que la terapia cognitiva focal suele entenderse o conceptualizarse como una modalidad de terapia cognitivo-conductual pero debe diferenciarse de cualquier otra terapia cognitiva, puesto que la característica definitoria de este tipo de orientación hace referencia a la especificidad a la hora de modificar los pensamientos catastróficos del trastorno de pánico, y no cualquier otro pensamiento irracional o creencia nuclear.

¿Cómo se estructuran las sesiones?

El objetivo general de esta orientación sería modificar precisamente estas interpretaciones catastrofistas de los síntomas interoceptivos, a través de la técnica de reestructuración cognitiva, que constaría de las siguientes fases o etapas:

1. Identificación de la creencia nuclear catastrofista. A partir de la descripción del último episodio de pánico, es importante descubrir las interpretaciones de los síntomas experimentados, en forma catastrófica, y darse cuenta del importante papel de los pensamientos sobre nuestras emociones y conductas. Se suelen utilizar registros de pensamientos catastrofistas.

2. Discusión de las interpretaciones catastróficas (a través de reestructuración cognitiva). A través de un debate socrático con preguntas, cuestionar su veracidad buscando evidencias a favor y, sobre todo, en contra de este pensamiento o creencia irracional, la magnitud real de las consecuencias y su utilidad, para finalmente considerar y sustituir estas interpretaciones catastróficas que no son ciertas por otras explicaciones alternativas más realistas.

3. Discusión de las interpretaciones catastrofistas (a través de pruebas de realidad o experimentos conductuales): consiste en someter a prueba los pensamientos catastrofistas en la vida real, para comprobar realmente si son así o, por el contrario, no son ciertos. El objetivo es generar de forma directa e intencional, en contexto controlado, la aparición de los síntomas temidos (exposición interoceptiva) para que la persona se dé cuenta de que no les teme o no le generan ansiedad porque –y he aquí la clave- no los interpreta de forma catastrófica a como sí hace si aparecieran estos mismos síntomas en un contexto natural. Esta es la idea nuclear del modelo cognitivo del pánico: los síntomas fisiológicos son los mismos, la diferencia se encuentra en la interpretación cognitiva que hagamos de ellos. En este caso, como es un síntoma que la persona ha provocado voluntariamente y cree que puede controlar, no lo interpreta como peligro o amenaza.

4. Prevención de respuesta de conductas de seguridad: eliminar todas las conductas de escape y/o evitación (generadas por la creencia catastrófica) que, a su vez, mantienen el problema y la creencia nuclear, tales como la evitación de situaciones agorafóbicas, la evitación de actividades que provocan las sensaciones temidas (por ejemplo: practicar ejercicio físico, beber café..) y las conductas de seguridad o escape cuando aparecen los síntomas, para comprobar que son innecesarias porque no se cumplen las catástrofes que anticipaban que ocurrirían.

¿Cuánto de eficaz es la terapia cognitiva focal?

La terapia cognitiva focal, al igual que la terapia cognitivo-conductual, cuenta también con numerosos estudios científicos que avalan y demuestran su alta eficacia. En términos generales, se estima que en torno al 75 y 90% de los pacientes tratados con esta modalidad consiguen superar el pánico, entendiéndose por tanto como una de las formas de tratamiento más eficaces para el trastorno de pánico y de relación coste-beneficio.

En resumen, la terapia cognitiva focal es una aproximación terapéutica que se basa en identificar y modificar las creencias del sujeto centradas en la interpretación catastrófica de los propios síntomas temidos. Al igual que la terapia cognitivo-conductual, cuenta con numerosos estudios científicos que avalan su alta eficacia para el trastorno de pánico.

 

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