Hace poco hablábamos de la diferencia entre las dudas obsesivas y las dudas normales. Cómo resumen y antes de hablar de la prueba de los 5 sentidos, recordaremos los puntos cruciales que diferencias una duda obsesiva de una normal:

• Las dudas normales se dan con evidencia directa de los cinco sentidos y en un contexto apropiado.
• Las dudas normales se resuelven rápidamente una vez se obtiene la información necesaria para ello.
• Las dudas normales desaparecen una vez la persona cree haber hecho lo necesario desde un punto de vista lógico, usando el sentido común.
• Las dudas obsesivas excluyen la evidencia desde el momento en el que van más allá de los sentidos.
• Las dudas obsesivas aumentan conforme se piensa más en ellas.
• En las dudas obsesivas, la persona nunca sabe exactamente lo que busca. Siempre es un “quizás” general.

Hoy profundizaremos en mayor medida en los mencionados cinco sentidos. ¿A qué nos referimos? ¿Por qué lo que nos cuentan nuestros 5 sentidos es una prueba crucial para diferenciar una duda normal de otra obsesiva?

La prueba de los 5 sentidos

Las personas no paramos de generar hipótesis en nuestro día a día, dudamos, nos planteamos cosas. Algunas nos parecen de lo más normal, por el contrario, otras acabamos etiquetándolas como absurdas. El cerebro humano no para de plantearse escenarios, no para de preguntarse, nunca.

¿Y qué hacemos con las hipótesis que surgen en nuestro día a día? ¿Cómo damos por válidas o inválidas las diferentes hipótesis que se nos plantean?

Validando hipótesis

Las personas generamos una serie de hipótesis, esas hipótesis se pueden validar o invalidar y para saber si son válidas o no, recopilamos pruebas, hechos y evidencias. Y podríamos decir, que esos hechos, a través de la observación empírica, son los que nos van a decir si esa hipótesis es válida o no.

Pongamos un ejemplo:

Hipótesis: ¿Estará el pomo de mi casa contaminado?
Pruebas y evidencias: No hay sangre, no hay moco, no hay heces, no huele mal, no tiene texturas extrañas. ¡Tocamos el pomo!
Si yo uso mis cinco sentidos ¿Qué me están diciendo?
¿Hay secreción? ¿Hay sangre fresca? ¿Hay insectos? ¿Hay heces?

Mis 5 sentidos me dicen que el pomo de la puerta está limpio y eso hace que yo pueda tocarlo sin problema. Por lo tanto, la hipótesis de que el pomo de mi puerta está contaminado, se invalida, y por la tanto yo cojo y abro la puerta de mi casa sin precauciones.

Y… ¿Cómo sería un razonamiento obsesivo? Volvamos al mismo ejemplo.

Hipótesis: ¿Y si el pomo de mi puerta está contaminado?
Pruebas y evidencias: Aparentemente no se observa nada, no desprende un olor raro ni tiene ningún cuerpo extraño, pero… ¿Quién me asegura al 100% que no hay gérmenes y no puedan verse? Los gérmenes no pueden verse y eso no hace que no puedan estar ahí.

Si nos fijamos bien, estas evidencias obsesivas, no son evidencias en realidad. ¿Por qué? Porque no estamos utilizando la percepción, no estamos utilizando los 5 sentidos para validar una hipótesis. Es decir, ignoramos los 5 sentidos y nos vamos más allá, es decir, nos vamos posibilidades: “Podría ser que hubiese gérmenes y no los viéramos“.

¿Cuál es el problema de irse a las posibilidades? Es decir, de basarnos a la hora de actuar en posibilidades: pues que son infinitas. Entonces ¿Dónde está el criterio? No hay criterio. Porque el criterio universal que utilizamos todas las personas para discernir lo que es real de lo que no son los 5 sentidos.

¿Qué nos hace poder estar debajo de un techo? ¿Qué nos hace poder comer comida de un restaurante? Podríamos poner todos los ejemplos del mundo. Porque posible, es casi todo. Es posible que un techo pueda caerse y es posible que un cocinero psicópata envenene la comida de todos sus clientes. Pero somos capaces de estar bajo techos y comer comida, porque nos fiamos de la información que nos otorgan nuestros sentidos: el techo no desprende polvo, no huele a quemado y vivo en un lugar donde no hay terremotos, es decir, me fio y me quedo.

En el TOC, la persona elimina los 5 sentidos en su área obsesiva, la persona no se fía de sus 5 sentidos y se va a posibilidades, es decir, se va a la imaginación, a la ficción. Y cuando hablamos de ficción o de imaginación no hablamos de imposibilidades ficticias, hablamos de que es ficticio todo lo que no se de aquí y ahora.

Cómo decimos, la persona ignora sus 5 sentidos y se va a posibilidades, y entonces, obviamente, valida la hipótesis. En lugar de que la hipótesis se acople a las pruebas, lo que se hace es sesgar las pruebas, distorsionarlas y hacer que se acoplen a la hipótesis.

No todo vale, porque entonces ninguno de nosotros podríamos actuar en ningún área de nuestra vida.

Ejemplo de intervención con un paciente TOC

A continuación, y para poder clarificar mejor lo mencionado, exponemos un ejemplo de intervención con un paciente TOC.

Hipótesis: ¿Y si asesino a mi hijo recién nacido? (Paciente que cree poder quitarle la vida a su hijo en un arrebato).

Conversación entre psicólogo y paciente:

¿Sientes placer al pensar en matar a tu hijo?
– No
– ¿Agredes de manera violenta a tu hijo hasta disfrutar con su dolor?
– No
– ¿Sientes placer al conocer noticias sobre asesinatos de niños?
– No
– ¿Hay algo, aquí y ahora que te confirme la hipótesis de que quieres matar a tu hijo?
– No, pero… Hay gente que parecía normal y ha acabado haciendo atrocidades. Todos los años salen bastantes casos de padres que han matado a sus hijos. Me acuerdo de un caso en la tele de una mujer que mató a sus hijos creyendo que eran demonios, se volvió loca y lo acabó haciendo. ¿Quién me dice a mí que no voy a hacerlo yo?

¿Cuál es la diferencia entre los argumentos que le doy yo y los que me defiende el paciente?

Ninguno de sus argumentos se basa en su aquí y ahora, en su vida, en sus 5 sentidos, todos se centran en posibilidades. Claro que hay padres que han matado a sus hijos, claro que existen los brotes psicóticos que pueden llevar a que personas cometan actos que no cometerían en sus plenas facultades. Pero eso… ¿De qué forma valida la hipótesis de la paciente? No la valida, son hechos sacados de contexto que nada tienen que ver con la vida de mi paciente.

Nuestros 5 sentidos, son nuestro aquí y ahora, son la única realidad que tenemos. La posibilidad siempre es existente, pero nadie, ninguna persona, actúa en todas sus áreas vitales basándose en posibilidades, porque entonces simplemente nunca podríamos viajar (porque es posible que se caiga el avión, se accidente el coche o se hunda un barco), comer (porque es posible que se atragante y se muera, o que el reponedor del súper haya echado veneno en los productos, o que tenga una bacteria en su estómago, que en combinación con un alimento le haga morir). Tampoco podríamos establecer relaciones sociales (porque es posible que nuestro amigo, que parece normal, sea un traficante de órganos o un explotador de mujeres que nos quiere secuestrar). TODO ES POSIBLE. Pero actuar en base a posibilidades, es actuar sin certezas, sin información directa.
La persona con TOC, solo funciona ignorando sus 5 sentidos en su área toc, porque en todos los demás, siempre se fía de ellos.

Share This