¿Cómo se relacionan la hiperlaxitud y la ansiedad?

Yo es que soy muy sensible

Es común, que en consulta, los pacientes que padecen ansiedad manifiesten esta expresión, siendo conscientes de una sensibilidad propia especial que los caracteriza, e incluso abruma, por la percepción de una manera de ser que consideran les condenará irremediablemente al sufrimiento.

Después de 20 años de investigación por parte del Doctor Antoni Bulbena y su equipo de investigadores de la Unidad de la Ansiedad del instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones ( INAD) del Hospital del Mar y del grupo de investigación de ansiedad, trastornos afectivos y esquizofrenia del IMIM, la sensibilidad que acusan muchos de los pacientes aquejados de ansiedad parece tener una explicación biológica: hiperlaxitud articular.

Pero… ¿Qué es la hiperlaxitud articular?

Hablamos de un síndrome benigno de carácter hereditario del colágeno. Sus características clínicas pueden ser articulares (lumbalgias, reumatismos de los tejidos blandos, luxaciones recurrentes…) o extra-articulares (aparición concurrente de varices y moratones, hernias, disfunciones tiroideas…).

Las personas que padecen hiperlaxitud presentan una flexibilidad mayor que es evaluada a través de las “Maniobras de Beighton”, formadas por 5 posiciones donde las articulaciones serán llevadas al límite del rango, diagnosticado la hiperlaxitud cuando se obtengan 6 o más puntos sobre los 9 totales.

  • Facebook
  • Twitter
  • Gmail

  • Facebook
  • Twitter
  • Gmail

Uno de los hallazgos más notables que ha podido demostrar el equipo de investigación implicado ha sido demostrar como la hiperlaxitud articular está asociada de una manera muy estrecha con el riesgo de padecer un trastorno de ansiedad, y es que las personas con hiperlaxitud articular tienen 23 veces más posibilidades de sufrir un desorden de ansiedad que la población que no tiene este síndrome.

El origen de esta demostrada relación fue la exploración de pacientes aquejados de ataques de ansiedad, agorafobia y fobia social. Tras observar la común coexistencia de los dos desórdenes en muchos de los pacientes, pudo demostrarse tras años de estudio que no se trataba de una mera coincidencia, muchos de los pacientes con trastornos de ansiedad eran hiperlaxos.

En los últimos años contribuciones de psiquiatras, genetistas y psicólogos entre otros, han afianzado la idea de que la hiperlaxitud articular no es únicamente un trastorno reumatológico, sino un trastorno general del tejido conectivo que es hereditario y que tiene una peculiaridad y es que asocia muy a menudo con la ansiedad. Estamos hablando de un trastorno sistémico que afecta al dolor, que afecta a la percepción corporal y por supuesto al tejido conectivo y que da claves muy importantes sobre qué es esto de la ansiedad humana.

¿Por qué esto explica que sea más sensible?

Los estudios muestran como la forma de responder de las personas con este particular síndrome es algo diferente. La percepción corporal que es lo que conocemos como interocepción (la capacidad de sentir el propio cuerpo) está bastante aumentada. La exterocepción, que es la manera de percibir el mundo exterior, por ejemplo notar los cambios climáticos, la capacidad de percibir sonidos, olores… está también más aumentada ( es curioso el dato de que en los días de poniente existen muchos más ataques de pánico). Y por otra parte tenemos la propiocepción, que es la capacidad de notar la postura y que sin embargo se muestra más empeorada.

Encontramos que estas personas se encuentran con unas características anatómicas que les dan una mayor sensibilidad. Y es que es común oír en consulta  “es que soy muy sensible”, y realmente tienen toda la razón, perciben muchas más cosas y podríamos resumir que estos sujetos reciben un bombardeo de información muy superior al que tiene otra persona.

Entonces… ¿Si tengo hiperlaxitud articular estoy condenado a no recuperarme de mi problemática?

Rotundamente NO. Conocer nuestro cuerpo y nuestro mecanismo nos da pistas de cómo funcionamos, lo que nos permite conocernos y poder cuidarnos. Tener hiperlaxitud no es necesariamente sinónimo de tener un trastorno de ansiedad (pues influyen otros muchos aspectos más que los biológicos en la patología) pero si estamos ante un potente factor predisponente y haberlo descubierto nos acerca un poquito más al conocimiento de la ansiedad.

Share This