Es difícil imaginar un mejor ejemplo de cooperación que el de las hormigas, donde cada individuo de un mismo hormiguero tiene una función asignada que cumple a la perfección, muchas veces sacrificándose por el bien del grupo. El beneficio es para todas, pues obtienen cobijo y alimento y nadie queda al margen del proceso. Otro ejemplo de cooperación podemos observarlo en una manada de leones/as cuando sale de caza, son capaces de ofrecer una maravillosa coreografía en grupo para dar cacería a su presa, se compenetran y organizan de tal manera que todos cumplen un papel cuyo objetivo común es obtener sustento. La cooperación no solo está presente en el reino animal, también se encuentra entre los seres humanos.

¿Qué es la cooperación?

La cooperación se define como el obrar conjuntamente con otro u otros para un mismo fin, una actuación conjunta que persigue un propósito y un objetivo en común. Trabajo en común llevado a cabo por parte de un grupo de personas o entidades hacia un objetivo compartido, generalmente usando métodos también comunes.

También se define como la acción simultánea de dos o más agentes que obran juntos y producen un mismo e idéntico efecto. De igual manera es en ocasiones conceptuada como la ayuda, auxilio o socorro que se presta para el logro de algún objetivo o un propósito (lo opuesto de la cooperación es la competición).

Se plantea que la cooperación es la forma más apropiada de gestión social, por lo que se obra en conjunto para un mismo fin en beneficio mutuo. La cooperación en su esencia implica el compartir metas o deseos, el intercambio, un clima de positividad en el contacto, y un valor que se asocia a los resultados a obtener.

El objetivo constante de la cooperación es el beneficio mutuo en las interrelaciones humanas; se fundamenta en el principio del respeto mutuo. El valor, la consideración, el cuidado y la participación proporcionan un fundamento a partir del cual puede desarrollarse el proceso de la cooperación.

¿Por qué es tan importante la cooperación?

Somos animales sociables. Vivimos en sociedad. Contribuyen a nuestro nacimiento factores biológicos sabiamente reunidos, y la sociedad imita ese proceso creacional uniendo inteligentemente a las personas. La sociedad es el individuo multiplicado por sí mismo. De la suma de poderes individuales resulta un potencial mayor. Aunar esos poderes y recursos es su objetivo primordial: la fuerza reside en el conjunto, lo unitario se valora en función de totalidad.

De la cooperación dimanan posibilidades innumerables. En el plano intelectual, se consigue modificar o adaptar provechosamente a la persona, se ejerce influencia en su personalidad psicológica; se amolda su actuación a las necesidades colectivas y modela su criterio. Varían los enfoques: la actitud egolátrica se vuelve altruista y persona se humaniza.

Para comprender mejor su importancia, imaginemos un mundo donde la cooperación no existiera, dotado únicamente de fuerzas individualistas aisladas. Como en los primeros tiempos de la humanidad, la persona no podría bastarse a sí mismo. Le sería imposible sobrevivir sin los medios terrestres y del mar. Tal vez el organismo hubiese generado elementos necesarios para la vida más si ello fuera posible, su relación con las cosas resultaría mínima, al extremo de que sobrara el mundo circundante.

Sin la cooperación resultaría imposible la existencia. Cooperación es sinónimo de supervivencia, evolución y es la base de la interacción social.

Características a tener en cuenta en una actividad cooperativa entre dos personas

Para que un acto o tarea sea de cooperación tiene que tener las siguientes características:

• Ambos actores son mutuamente responsables.

• Existen objetivos compartidos entre ambos, intencionalidad compartida.

• Las acciones las llevan a cabo a través de un plan coordinado.

Compartir el alimento con familiares o conocidos, o ayudar a un compañero en la resolución de un problema son actividades cooperativas y es el concepto que precisamente, de existir, favorece una mejor gestión y una mejora en los resultados empresariales.

Diferencias entre cooperación, colaboración y altruismo

Colaborar suele aplicarse para aquellos casos en los que dos o más partes se benefician consciente y activamente de las acciones llevadas a cabo por las otras partes. El interés que impulsa a las personas es explícito, y no es necesario que todas ellas compartan objetivos. Eso sí, todos los implicados se benefician en la consecución de sus objetivos particulares. En una colaboración, ambas partes fijan conscientemente las normas por las que realizarán determinadas actividades por las que se beneficiarán. Por ejemplo, en economía, un contrato entre dos partes, proveedor y cliente, o entre empleador y empleado, pueden entenderse como colaboraciones.

En una cooperación, también, todas las personas implicadas se benefician, pero aquí entran en juego dos características que convierten la cooperación en algo especial con respecto a una mera colaboración. Además de que todos resulten beneficiados de este tipo de acciones, en una cooperación sí que existen objetivos comunes, además de una predisposición no consciente, es decir, una motivación implícita a ayudar a la otra parte, aun a costa, en apariencia, de los intereses propios.

El altruismo se refiere a la ayuda desinteresada y de motivación no consciente de una persona hacia otra, en la que el individuo que ayuda no se beneficia. Estado motivacional, o, en otras palabras, a la motivación altruista. Es decir, supone una llamada a la acción para la persona, una fuerza cinética de cierta magnitud. Como motivación, el altruismo instigará a la persona a buscar cambios en el mundo y a sortear posibles obstáculos.

Ejercicios para potenciar la cooperación

DECÁLOGO FAMILIAR

Objetivo: Fomentar la participación y cooperación de todos los miembros de la familia desde la reflexión y la experiencia.

Descripción: Redactar entre los miembros de la familia una declaración que recoja sus valores, gustos, deseos e ilusiones. Los padres proponen un modelo básico sobre el que trabajarán todos los miembros de la familia primero individualmente. Un documento de este tipo:

Se trata de describir juntos el tipo de familia que queremos ser y para ello vamos a responder las siguientes preguntas:

• ¿Qué significa ser de esta familia?

• ¿Qué valores compartimos?

• ¿Qué nos gusta y qué no nos gusta?

• ¿Qué clase de familia somos?

Puede resumirse en un lema que resuma el espíritu fundamental del documento, por ejemplo: “nos preocupamos por los demás” o “somos una familia aventurera”.

Los principios pueden ser de tipo: “Utilizaremos la palabra para ponernos de acuerdo y no nos pegaremos”. “Haremos al menos un viaje de una semana al año toda la familia”.

Conclusiones: La participación y cooperación de la familia en las decisiones y las normas familiares garantiza la cohesión y adherencia de todos los miembros a los acuerdos en beneficio del grupo.

Tiempo: Una hora.

Materiales: Lápiz y papel.

APROVECHA SU POTENCIAL

Objetivo: Equilibrar la cooperación cuando estemos utilizándola poco. Hay ocasiones que estamos tan centrados en a tarea que no nos damos cuenta que si actuásemos en equipo conseguiríamos mejores resultados. Con este ejercicio podrás conocer el perfil de fortalezas de tus compañeros y podréis asignar las tareas de forma más eficiente.

Descripción: Uno de los grandes retos actuales es aprender a gestionar el gran volumen de tareas por hacer. Una estrategia para afrontar este reto es cooperar y colaborar asignado las funciones y las tareas teniendo en cuenta el perfil de fortalezas de cada uno. De esta forma, si, por ejemplo, yo tengo alto el manejo emocional y mi compañero tiene alta la curiosidad, es probable que, si ambos estamos dando un servicio de atención al cliente, seamos más eficientes si yo me dedico a hablar y escuchar al cliente para recoger su necesidad y mi compañero busca el recurso que ese cliente necesita.

Si conozco mis fortalezas y las de mis compañeros podré organizar el trabajo en función de estos perfiles y al final disfrutar más y ser más efectivo en lo que hago. Para conocer tus fortalezas y las de tu equipo puedes hacer un ejercicio en el que todos os preguntéis por vuestros 5 puntos fuertes, aquello con lo que disfrutáis y en lo que sois buenos. Otra opción es realizar una evaluación de fortalezas.

Conclusiones: Con este ejercicio aprovechamos el verdadero potencial de fortalezas del equipo para fomentar una cooperación real.

Tiempo: 1-3 sesiones de dos horas cada una.

Materiales: Disponemos de varios modelos, clasificaciones y test que evalúan fortalezas, puedes elegir el que más se adapte a tu necesidad entre estos ejemplos:

iepp.es

gallupstrengthscenter.com

• cappeu.com

viacharacter.org

TÚ SÍ QUE VALES

Objetivo: Equilibrar la cooperación cuando estemos utilizándola en exceso. Cuando lo que más nos motiva es ver cómo conseguimos juntos un objetivo y estamos muy pendientes de la participación de todos los miembros que componen el equipo puede que en ocasiones se nos pase un poco por alto brillar como miembros del grupo.

Este ejercicio permite darnos espacio para hacernos sentir igual de especiales que hacemos sentir habitualmente a los demás.

Descripción: El ejercicio consiste en ponernos “medallitas” por el logro. Es probable que en un principio nos sintamos algo raros, porque no estamos habituados a ello, incluso que en ocasiones nos dé vergüenza o nos parezca un poco ególatra. Justo de eso se trata, de alimentar “con medida” nuestro ego.

¿Cómo lo haremos? utilizando la misma habilidad para detectar lo bueno que hacen otros y decírselo, pero desde el diálogo interno y dirigido a ti mismo.

Por ejemplo, cuando hayas hecho un trabajo y no te sientas muy bien con el resultado imagínate que ese mismo trabajo te lo hubiera entregado un compañero para que se lo revisaras y le dieras tu feedback, ¿qué y cómo se lo dirías? Además de los puntos de mejora, ¿le resaltarías lo que ha hecho bien?, eso es exactamente lo que vas a entrenar, durante una semana vas a focalizar tu feedback en mostrarte lo que has hecho bien y darte un pequeño premio por ello, tú eliges cuál.

Conclusiones: Con este ejercicio aprovechamos las habilidades existentes para dar feedback positivo y lo orientamos a la propia persona con el compromiso de crear un refuerzo positivo que no sólo sea el diálogo interno y que suponga un anclaje (medallita).

Tiempo: Una semana.

Materiales: Puede hacerse mentalmente o apuntando en un papel cada medallita y cada refuerzo.

PEQUEÑOS EJERCICIOS DIARIOS

• Implícate en un proyecto semanal de voluntariado que se realice en tu ciudad y en el que creas que puedas aportar algo que sepas hacer.

• Facilita una discusión en un grupo y logra el consenso sobre una cuestión conflictiva.

• Ayuda al menos a una persona al año para que establezca sus objetivos y comprueba periódicamente sus progresos.

• Por lo menos una vez al mes organiza o asiste a una reunión social.

• Emplea al menos media hora a la semana en limpiar una zona comunitaria.

• Decora una zona común.

• Practica algún deporte en equipo como el fútbol, baloncesto, balonmano, vóley, etc.

• Dona sangre o conviértete en donante de órganos.

• Implícate con una organización o grupo en el que estén personas de diversas culturas.

• Organiza una fiesta para recibir a un nuevo vecino o despedir a alguien que se marche.

• Si tienes un vecino anciano pregúntale si necesita algo del supermercado cuando tú tengas que ir a la compra.

• Prepara una comida especial para un grupo de amigos o familiares.

¿Se os ocurre alguno más?

El científico, el artista, el obrero… que cumplen su tarea y realizan técnica y eficientemente una obra, lo hacen hoy por virtud de la iniciativa y el esfuerzo de muchos dedicados a idear recursos eficaces para el trabajo. El progreso tecnológico, el industrial, el de las ciencias y las artes… han logrado su actual desarrollo mediante la cooperación. Es posible que, sin ella, la civilización que a día de hoy conocemos sería incipiente.

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