La ansiedad generalizada (TAG) es un tipo o problema de ansiedad que consiste en una preocupación excesiva y constante (la mayor parte del día al menos durante 6 meses), que es difícil de controlar, por varios aspectos de la vida cotidiana (familia, salud, trabajo.. -y no uno en concreto específicamente-), y que interfiere en el día a día del individuo, tanto en el ámbito individual como social, académico o laboral.

Las personas con ansiedad generalizada están prácticamente la mayor parte del día preocupadas por la anticipación de hechos negativos que puede que ocurran en el futuro. Suele ser característica la presencia de los tan temidos “¿Y si…?” (“¿Y si me despiden del trabajo?”, “¿Y si mi pareja me deja?”, “¿Y si mi hijo/a tiene un accidente esta noche?”, etc) e incluso en ocasiones presentimientos muy vívidos o reales sobre algo malo que va a ocurrir (solemos anticipar siempre el peor resultado posible).

Ahora bien, quizá te preguntes: ¿cómo puedo diferenciar una preocupación que es “normal” de una ansiedad generalizada? Existen cinco síntomas definitorios que, en su conjunto, nos podrían ayudar a identificarla:

Sensación de estar constantemente preocupado, inquieto o con los nervios “a flor de piel”. Tener la sensación de que prácticamente la mayor parte del tiempo “siempre” estoy preocupado por algo y “nunca” me puedo quedar tranquilo/a o relajado/a.

Dificultades de concentración (o tener la “mente en blanco”), ya que las preocupaciones dominan nuestra mente de forma constante y resulta difícil no prestarles atención o dejarlas de lado. Suele ser frecuente también la baja tolerancia a la incertidumbre y la dificultad para tomar decisiones, por miedo al fracaso.

Irritabilidad.

Fatiga o cansancio y tensión muscular continua, consecuencias de estar constantemente nerviosos o “en alerta” ante posibles desgracias futuras.

Problemas de sueño (dificultades para conciliar o mantener el sueño).

Si te ves reflejado/a en alguno de estos síntomas en su conjunto, y sobre todo si estos síntomas se vuelven muy frecuentes, intensos y duraderos, consulta con un especialista para comprobar si se trataría de un problema de ansiedad generalizada.

 

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