El TDAH se manifiesta por conductas de hiperactividad e impulsividad. Son niños excesivamente inquietos, “incapaces de estar sentados” y con una marcada agitación motriz. Estos síntomas, que en menor grado son comunes en la mayoría de los niños, alcanzan en este caso una intensidad suficiente para alterar su vida.

Según que país mires verás diferentes porcentajes de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en la población infantil. En España se considera que entre el 3 y 6% de los niños padecen TDAH, en Estados Unidos se considera que prácticamente un 10% y en Francia el número de niños diagnosticados corresponde a un 0,5%. ¿A qué se deben estas diferencias?

Mucho tiene que ver con la percepción que se tiene de la enfermedad, y si en los EEUU y en España se enfoca como un trastorno biológico, donde la medicación es mucha veces la única terapia, en Francia, en cambio, los psiquiatras consideran que el TDAH es un trastorno que tiene causas psicosociales y situacionales del entorno del niño; en lugar de hacer uso de la medicación para modificar el tratamiento, se centran únicamente en el contexto social del niño, haciendo uso de psicoterapia o de terapia familiar.

El tema del enfoque educacional también influye a la hora del diagnostico. Alimentación y método educativo, se revelan los principales diferenciadores de porcentajes tan dispares entre España y Francia, países vecinos.

En Francia se da mucha importancia a la alimentación en este sentido, y tienen claro que algunos colorantes y conservantes podrían estar detrás de muchas alteraciones del comportamiento que podrían diagnosticarse como TDAH, al contrario de EEUU donde muchos niños diagnosticados de TDAH cuentan con elevados índices de obesidad infantil. En España se empieza a tener en cuenta cada vez más una alimentación baja en azucares “malos” y podemos contar con profesionales de la salud mental y de la educación con la formación adecuada de modo a poder orientar niños y educadores.

Por otro lado, los expertos hablan de un estilo de crianza diferente en Francia frente al de EEUU e incluso al de España. En Francia, al parecer, los padres son más intensos a la hora de explicar las normas a los niños y son menos permisivos. De este modo los niños tienen clara la jerarquía familiar, entienden las reglas y son más capaces de tener comportamientos adecuados.

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