Una relación de infidelidad supone una experiencia muy particular y un evento genuinamente sistémico que requiere una capacidad de escucha antes de tomar ninguna decisión.

Aunque sea un cliche hay que decir, por mí experiencia profesional en terapia de pareja, que la infidelidad muchas veces puede devenir en una oportunidad de desarrollo ya que ambos sin haberse dado cuenta habían entrado en la rutina del día a día y no han invertido en la relación. Visto de fuera es fácil criticar esta postura, pero más fácil es caer en ella. ¡Ojo!

Existen varios tipos de infidelidades y tendrá que ser cada persona que decida que camino tomar. Dado el mito cultural de la exclusividad sexual se recomienda que este proceso sea acompañado terapéuticamente ya que genera muchos sentimientos encontrados, como de impotencia, verguenza, rabia y a la vez las ganas de darle una explicación que permita el perdón.

Existen varios tipos de Infidelidades que paso a enumerar:

•Infidelidades ocasionales e infrecuentes (Aventura ocasional) – Desgracia inesperada. Única, aislada.

•Infidelidades estructurales – Abiertas y hostiles de batalla conyugal (“Mira lo que haré si no haces lo que quiero”; “Mira lo que me obligaste a hacer”).

•Infidelidad habitual – Como pauta inherente: flirteos constantes, no creen en la fidelidad. (“Los hombres somos así”).

•Infidelidades de enamoramiento – Aventura de desvalimiento. Un cuidador romántico.

 

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